Jean-Luc Godard

1930 – 13 de septiembre de 2022, Suiza/Francia

Texto del guion completo se puede leer aquí .

Fragmentos del «Guion del film Pasión«

Todo es blanco, no hay ninguna huella… y es curioso, se dice «quedarse en blanco» cuando hay un fallo de la memoria… Vas hasta el fondo, completamente al fondo de tu memoria y entonces, es verdad, hay un trabajo de escritor por hacer. Podrías escribir: «Mucho tiempo he estado acostándome temprano»; o como Rimbaud, «A negro, E blanco, I rojo…»; o «Muchos besos desde Marsella»; o «Te quiero, te quiero»; o «Devuélveme mis diez francos». Pero tú no quieres escribir, tú no quieres hacer esto, tú quieres ver, tú quieres recibir. Estás frente a una página, una página en blanco, una playa blanca… como si estuvieras frente al… pero no hay mar. No hay mar, pero bien, quizá puedas… tú inventas las olas, yo invento las olas, tú inventas una ola. Es sólo un murmullo… es una ola, no tienes más que una idea que es vaga, pero ya es un movimiento, supone movimiento. Tengo una idea vaga, una mujer joven con flores que corre. Una mujer joven en la flor de la edad. Pero no tienes más que la ola. Con la película, tendrás la tempestad, ahí no tienes más que una ola… que viene y va. No tienes más que el eco… (…)
Yo también busco… Pero, finalmente, debo hacer como Picasso, no puedo buscar, debo encontrar. Malraux decía que el arte es como el incendio, nace de aquello que arde, debo quemarme los ojos con las imágenes, para ver. (…)
Pienso que estas grandes escenas de pintura que vienen de Delacroix, que para describir la realidad, también hay que describir la metáfora. El caballero arrogante como la patronal arrogante y segura de sí. La patronal que a menudo también hace la ronda. Delacroix dijo todo esto. Empezó por pintar guerreros, después santos, de ahí pasó a los amantes y después a los tigres y al final de su vida acabó por pintar flores. A mí también me gustaría pintar flores algún día, y no hacer siempre fuegos artificiales. Pintar simplemente un ramo de flores. (…)

Y ahora, estás en la región central.
Tú puedes inventar la mar, la página en blanco,
la playa, tú puedes inventar la mar.
Ella te espera, tú eres su hijo,
tú puedes volver a ella, ella te tiende los brazos,
tú puedes contarle todo.
Y he aquí la luz y he aquí los soldados,
He aquí los patrones, he aquí los hijos,
he aquí la luz, he aquí la alegría,
he aquí la guerra, he aquí el ángel,
he aquí el miedo, y he aquí la luz,
he aquí la herida universal, he aquí la noche,
he aquí la Virgen, he aquí la gracia,
y he aquí la luz, y he aquí la luz,
y he aquí la luz, y he aquí la niebla,
y he aquí la aventura, y he aquí la ficción,
y he aquí lo real, y he aquí el documental,
y he aquí el movimiento, y he aquí el cine,
y he aquí la imagen, y he aquí el sonido,
y he aquí el cine, he aquí el cine.
He aquí el cine.
Éste es el trabajo.

Fotogramas del Guion del film Pasión (1982)

Tłum. Ada Trzeciakowska

Fragmenty «Scenariusza filmu Pasja«

Wszystko jest białe, nie ma żadnych śladów… i ciekawe, bo mówi się «mieć pustkę w głowie», kiedy zawodzi pamięć… Schodzisz na dno, całkowicie na dno swojej pamięci i wtedy, rzeczywiście, jest do wykonania praca dla pisarza. Mógłbyś napisać: «Od dawna chodzę wcześnie spać»; albo jak Rimbaud: «A czarne, E białe, I czerwone…»; albo «Buziaki z Marsylii»; albo «Kocham cię, kocham cię»; albo «Oddaj mi moje dziesięć franków». Ale ty przecież nie chcesz pisać, nie chcesz tego robić, chcesz widzieć, chcesz przyjmować. Jesteś przed kartką, pustą kartką, białą plażą… tak jakbyś był przed… ale nie ma morza. Nie ma morza, ale cóż, mógłbyś… Ty wymyślasz fale, ja wymyślam fale, ty wymyślasz falę. To tylko szum… to fala, masz tylko niewyraźne wyobrażenie, ale to już jest ruch, to ma być ruch. Mam mgliste wyobrażenie – biegnie młoda kobieta z kwiatami. Młoda kobieta w kwiecie wieku. Ale ty masz zaledwie falę. Wraz z filmem będziesz miał nawałnicę, lecz teraz nie masz nic poza falą… która przychodzi i odchodzi. Masz ledwie echo… (…)
Ja też poszukuję… Ale w końcu muszę działać jak Picasso, nie mogę szukać, muszę odnajdywać. Malraux powiedział, że sztuka jest jak ogień, rodzi się z tego, co płonie, muszę, obrazami, poparzyć sobie oczy, żeby zobaczyć.(…)
Myślę o tych wielkich scenach malarskich, które wyszły od Delacroix, myślę, że, aby opisać rzeczywistość, trzeba też opisać metaforę. Arogancki rycerz jako arogancki i pewny siebie pracodawca. Pracodawca, który często robi też obchód. To wszystko powiedział Delacroix. Zaczął od malowania żołnierzy, potem świętych, potem kochanków, potem tygrysów, a pod koniec życia skończył malując kwiaty. Ja też chciałabym kiedyś malować kwiaty, a nie zawsze zajmować się fajerwerkami. Po prostu namalować wiązankę kwiatów. (…)

A teraz jesteś w centralnym miejscu.
Można wymyślić morze, pustą białą stronę,
plażę, można wymyślić morze.
Ona czeka na ciebie, jesteś jej dzieckiem,
możesz do niej wrócić, ona wyciąga do ciebie ręce,
możesz jej wszystko powiedzieć.
I tak oto mamy światło, mamy też żołnierzy,
Mamy pracodawcę, mamy synów,
mamy światło, mamy radość,
mamy wojnę, mamy anioła,
mamy strach,  mamy światło,
mamy uniwersalną ranę, mamy noc,
Mamy Dziewicę, mamy łaskę,
i mamy światło, i mamy światło,
i mamy światło, i mamy mgłę,
i mamy przygodę, i mamy fikcję,
i mamy to, co rzeczywiste, i mamy dokument,
i mamy ruch, i oto mamy kino,
i mamy obraz, i mamy dźwięk,
i oto mamy kino, mamy kino.
Oto kino.
To jest właśnie ta praca.

Jean-Luc Godard

1930 – 13 de septiembre de 2022, Suiza/Francia

Jean-Luc Godard fotografiado por William Klein (fallecido el 10 de septiembre de 2022 con 94 años)

He publicado esta entrada con anterioridad. Hoy la traigo de nuevo, por un motivo triste, del cual ayer, cuando elegía la excelente reflexión sobre la muerte, que desarrolló Javier Marías en su novela Tu rostro mañana, para la entrada -con la que pretendía mostrar mi respeto e insistir en la gran coherencia entre las ideas planteadas por el escritor recién fallecido y su manera de despedirse-, ni se me habría ocurrido pensar. No sabía que hoy tendría que elaborar otro post de adiós. Tener que despedir a una persona que durante tantísimos años fue para mí la encarnación de la conciencia en el cine. Un director que profesaba una estética en cuyas raíces siempre yacía una dimensión ética, quien, con su cine y sus escritos, supo hacernos ver y sentir culpables de nuestra propia decadencia como humanos, quien con valentía hurgaba en la memoria histórica como en una herida supurada, que no puede y no debería cicatrizar nunca. Sus películas-ensayo, como el conmovedor ciclo Histoire(s) du cinéma, Je Vous Salue, Sarajevo; Nuestra música, Scénario du film Passion, Adiós al lenguaje, son obras de un filósofo que hace cine, que piensa en imágenes, quien ha creado en la cinta cinematográfica, mediante un montaje lúcido y empleado como una herramienta más del pensamiento crítico, una forma que piensa. Seguir su ejemplo se vuelve vital en nuestra época, donde las imágenes hace mucho que han perdido su aura, han dejado de ser dialécticas, subyugadas al único criterio válido en la era Instagram que es el estético ( y/o económico y egótico). Nos ha dejado Godard, pero tenemos sus Historia(s) del cine y el ahora es el mejor momento para que escuchemos sus avisos y hagamos caso a sus consejos para salvarnos como humanos y defender la belleza trágica de nuestras circunstancias -carcomidos por la depresión, guerra, miedo al futuro y desigualdades-. Quizás pensando la realidad, sin apartar la vista de lo que duele y provoca la angustia, consigamos -a través de un uso inteligente y creativo a las imágenes que son testimonios y depositarios de nuestros males-, hacer nuestro propio diagnóstico y así, enfrentarnos a ellos de forma constructiva, en vez de buscar evasión en un mundo imaginario de lo ideal retocado.

Fragmento de mi artículo sobre el film-ensayo, dedicado a Jean-Luc Godard (enlace al texto completo abajo en la entrada original):

Adiós al lenguaje de Jean-Luc Godard

 Observemos un ejemplo de la colisión y del despliegue del pensamiento en una imagen procedente del ensayo de Jean-Luc Godard, de hace cinco años Adiós al lenguaje. Mientras en la pantalla aparecen elementos del paisaje: el cielo, las nubes y los girasoles, una voz femenina pregunta: “¿Se puede expresar África con un concepto?” [00:01:42-00:01:48]. El siguiente fotograma muestra a una mujer bebiendo agua de una fuente. Es una imagen editada, ha sido modificada mediante ralentí, se ha borrado el color -se ha aplicado una serie de procedimientos que sugieren el cambio en el nivel de la narración y de desarrollo del pensamiento. Además, es una imagen solitaria, que aparece como respuesta a la pregunta, la cual, por su parte, también ha irrumpido sin justificación en la narración. A nivel connotativo el agua sugiere purificación. No obstante, analicemos cómo se desarrolla el pensamiento a partir de aquella imagen y cómo el texto lo reconduce: en orden invertido, partiendo de la respuesta visual, no de la pregunta. Contrastemos esa escena con versos de “Boceto para un erótico contemporáneo” de Tadeusz Różewicz:

 Pero lo mejor es describir/ lo blanco por medio de lo gris / un pájaro por medio de una piedra / los girasoles en diciembre// los antiguos eróticos/ solían ser descripciones del cuerpo/ describían esto y aquello/ por ejemplo las pestañas// pero el rojo/ se debe describir por medio del gris/ el sol por la lluvia / las amapolas en noviembre / la boca por la noche// la descripción más plástica / del pan/ es la descripción del hambre / hay en él/ un húmedo y poroso centro/ un cálido interior/ girasoles en la noche/ el pecho el vientre los muslos de Cibeles// la descripción del agua/ manantial/ transparente/ es la descripción de la sed/ de la ceniza/ del desierto / provoca / un espejismo/ las nubes / y los árboles entran / en el espejo// la carencia el hambre/ la ausencia/ del cuerpo/ es la descripción del amor/ es el erótico contemporáneo/

 Volvamos a la pregunta: “¿Se puede expresar África en un concepto?”. El pensamiento originado por la imagen se despliega, el comentario verbal lo redirige, invierte la dirección de pensar. El agua expresa purificación, pero Godard no se sirve de un mero símbolo. Construye una antítesis compleja que discurre entre lo visual y lingüístico, levanta una imagen poética (y política) del continente africano y edifica su símbolo imprimiéndolo en la cinta cinematográfica. El agua expresa la sed de África. No obstante, Godard sigue permitiendo a las imágenes que piensen. Como si se tratara de una anáfora, la misma pregunta vuelve dentro de unos minutos [00:08:13- 00:08:19] y la imagen del agua se repite: esta vez vemos una imagen sobresaturada de un jardín repleto de flores en la lluvia; el motivo visual regresa por tercera vez con el plano de las manos lavándose. El director explora todas las nociones metafóricas de agua, la convierte en un leitmotiv mientras va modificando el contexto y experimenta con nuevos planteamientos y formas (lluvia, lago, mar, nube, ducha etc). La sobresaturación de las imágenes que muestran las flores funciona como hipérbole y, simultáneamente, como una antítesis. Describe las carencias de África mediante la sobreabundancia europea, habla del desierto y sequía a través de la lluvia y la fuente. Las manos que se lavan pertenecen a la sociedad occidental que, simbólicamente, se limpia la conciencia en un acto de no ver premeditado, sumiendo al espectador en sentimiento de culpa (cada vez que reaparece el motivo del agua).

Acabamos de ver apenas un ejemplo de la estrategia común en Godard. Si sobre los surrealistas podríamos decir que se dejaban pensar por el inconsciente, el director suizo presume de pensar el inconsciente mediante el inconsciente colectivo, contenido en las imágenes que proceden de una realidad socio-histórica concreta. Pero para conseguirlo busca una manera de aumentar su potencia, su expresividad, su poder persuasivo.

Film-ensayo

El artículo pretende trazar un panorama de procedimientos con los que opera la forma ensayo como forma pensante. En el contexto del ensayo audiovisual el término “retórica” no se restringe meramente al campo de la argumentación sino, además, hace referencia a la riqueza, complejidad y expresividad del discurso ensayístico en imágenes. El desplazamiento de los recursos retóricos al territorio de la imagen y el sonido implica que éstos se transformen y den lugar a nuevas formas de expresión. De ahí que uno de los objetivos sea arrojar luz sobre los mecanismos de lenguaje audiovisual que convierten el film ensayo en una forma ideal en el ejercicio de la reflexión y crítica de la sociorealidad.

Vídeo con fragmentos de ensayos analizados en el artículo: