1931, Rumanía
La cautividad del círculo (1970) anuncia ya la voz inconfundible de Nora Iuga: una poesía libre, imaginativa y sorprendente, donde los objetos cotidianos adquieren una vida propia y la realidad se abre a lo insólito. Entre el juego, el sueño y la extrañeza, estos poemas exploran las formas visibles e invisibles del encierro sin renunciar nunca a la libertad de la imaginación. No resulta extraño que una escritura tan difícil de domesticar despertara las suspicacias de la censura: pocos años después, la autora sería apartada de la vida literaria oficial en la Rumanía comunista. Décadas más tarde, su obra ha sido ampliamente reconocida fuera de su país, y el volumen ha sido recientemente seleccionado en Polonia dentro del marco del Premio “Poeta Europeo de la Libertad”, donde figura entre los libros nominados en la edición 2026.
Trad. Ada Trzeciakowska
Los ojos del infinito
Alguien está siempre
en ese círculo
y aúlla de1otra posible traducción es por, he conservado la que usa la autora en la versión original independencia. El texto no precisa si el grito se emite por la independencia (como reivindicación) o si surge de ella (como estado interno radical frente a la opresión exterior) independencia,
ninguna sombra cae
del techo, de horca
o de columpio2se puede traducir como cuna también,
porque las bombillas buenas
se las robaron y las otras,
las bombillas fundidas
son los ojos del infinito
que no ven las orillas,
las intactas costuras del cuerpo
y las vírgenes disecadas y rellenas
de la áspera hierba marina
que huele a mar,
sin que las haya abierto ningún
monstruo marino.
¡Ay!, alguien está siempre
en ese círculo
y aúlla de independencia.



Fotogramas de la película rumana «Nunta de piatră» (La boda de piedra), estrenada en 1973, dirigida por Dan Pița y Mircea Veroiu (consta de dos episodios basados en cuentos de Ion Agârbiceanu)
Tłum. Enormi Stationis
OCZY NIESKOŃCZONOŚCI
Ktoś zawsze jest
w tamtym kręgu
i krzyczy o niezależność,
żaden cień nie pada
z sufitu, z szubienicy
albo od kołyski,
ponieważ dobre żarówki
zostały skradzione, a pozostałe
przepalone żarówki
są oczami nieskończoności.
które nie widzą brzegów,
nietknięte szwy ciała
i dziewice wypchane
szorstką trawą
która pachnie morzem,
nieotwarte przez żadnego
morskiego potwora.
Ach, ktoś zawsze jest
w tamtym kręgu
i krzyczy o niezależność.
z Nora Iuga „Niewola kręgu” (przekł. Enormi Stationis, finalistka nagrody Europejski Poeta Wolności 2026)
Ochii nesfirsirii
Cineva este totdeauna
in cercul acela
si urla de neatirnare,
nici o umbra nu cade
din tavan, de spinzuratoare
sau de leagan,
pentru ca becurile bune
s-au furat si celelalte,
becurile arse
sint ochii nesfirsirii
care nu vad malurile,
intactele cusaturi ale trupului
si fecioarele impaiate
cu zegrasul aspru
mirosind a mare,
nedeschise de nici un
monstru marin.
Vai, cineva este totdeauna
in cercul acela
si urla de neatirnare.
(Captivitatea cercului, 1970)
Descubre más desde ADA LÍRICA
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.











